jueves, 22 de agosto de 2013
Las guerras médicas
Las guerras médicas fueron unos de los combates más feroces disputados por intereses propios de imperios sedientos de poder y tierras, también fueron los más importantes para que los imperios occidentales conservaran su identidad y no fueran esclavizados.
¿Pero cuál era la intención de Persia en apoderarse más territorio y por qué principalmente el odio contra Atenas?
Los escritos hablan que las intenciones de Darío estaban dirigidas al control del mar. Quería obtener la hegemonía del comercio entre el Mediterráneo y la India, una estrategia fundamental para sostener la viabilidad de su vasto imperio. Para ello, empezó por fomentar el comercio con el conquistado Egipto; reabrió el canal entre el Nilo y el golfo de Suez (que se supone fue construido hacia el año 1900 a.C., bajo el reinado del faraónAmenemhet I) y estableció normas administrativas a sus satrapías (las provincias en las que estaba organizado el Imperio persa) para favorecer los productos egipcios. Esto perjudicó de forma notable al comercio griego, ya que Egipto era el principal exportador de trigo a las polis, e hizo perder peso especifico a los comerciantes jonios del Asia Menor. Por otra parte, los fenicios, que habían visto con malos ojos la ocupación de Sardes y la subsiguiente interrupción de buena parte de su comercio con Anatolia y las ciudades del mar Negro, fueron favorecidos por Darío, cuya intención era monopolizar el comercio marítimo en el Mediterráneo, en el que habían quedado relegados a un segundo plano por los griegos. A consecuencia de todo ello, las ciudades jonias, que se hallaban en régimen de protectorado persa, perdieron el comercio con el mar Negro y sufrieron una profunda crisis económica que incrementó el resentimiento y las ansias de sublevación contra los persas. Por estas razones, la inclusión en el Imperio persa de la Grcia continental y la del Egeo era fundamental para la estrategia de Darío, que pretendía fundamentar económicamente un reino que no hacía más que crecer y que planeaba expandir aún más hacia el este, hacia los reinos de la India.
En 512 a.C., Darío pasó a la acción y emprendió una campaña en el continente europeo. Atravesó el estrecho del Bósforo con un espectacular puente de barcazas, ocupó Tracia y se adentró en Ucrania y el sur de Rusia tras atravesar el Danubio, utilizando una estrategia similar a la empleada en el estrecho. Su objetivo era controlar el mar Negro y convertirlo en un "lago persa"; para ello, necesitaba dominar las orillas de este mar y regresar a Persia por el Cáucaso, pero ante la feroz resistencia de los bárbaros escitas, tuvo que regresar por donde había venido.
Quien diría que la historia revelaría un dato muy importante acerca de las guerras médicas, y principalmente la que genero el imperio Persa contra Atenas, una de las grandes batallas generadas por el incumplimiento de un contrato.
Nos trasladamos 50 años antes de que el imperio Persa desatara su odio contra Atenas.
Atenas tenia un enemigo antiguo y no era principalmente Persa, si no que u pequeño imperio llamado Esparta, el cual le genero muchas rivalidades hasta llegara a declarase la guerra, Atenas amenazada por esta monarquía decide aliarse con Persa para derrotar al enemigo espartano, Persa acepta ofrecerle ayuda pero a cambio de que ofrendasen “tierra y agua”, un ritual muy sencillo e insignificante para los griegos, pero no para los persas, ya que eso significaba que a cambio de su ayuda ellos se apoderaría de alguna tierra y partes de mar.
Cuando llego el día de la contienda entre griegos y espartanos, Persia aún no había desplazado sus ejércitos en ayuda a Grecia, debido a eso, los griegos notaron que su basto ejercito era suficiente para expulsar a los espartanos de sus tierras, fue desde ahí que el ejército griego no necesito ayuda y les pareció que su trato con Persia carecía de valor, pero el trato estaba hecho y los persas enviaron mensajeros reclamando su parte pero los griegos tenía un forma muy peculiar de demostrar repudio y era arrojarlos a un pozo, esto llega a los oídos de Darío I y hace que se enfurezca a tal grado que desata la pero batalla entre oriente y occidente, Atenas tenían que sufrir el castigo no solo por irrespetar el tratado de maratón si no que a eso se le sumaron un rencor traído por el apoyo ateniense a una revolución de Jonia contra los persas 10 años antes.
Los atenienses pidieron ayuda a Esparta, su eterna rival, que no se la negó pero aplazó el envío de tropas debido a la celebracíon de unos juegos tradicionales. El mensajero ateniense Filípides recorrió a caballo la distancia entre ambas polis, 220 kilómetros, en tan sólo un día y medio, lo que hizo famoso y dio a que su segunda carrera, la "maratón", se convirtiera en una leyenda.
Mientras los atenienses se preparaban, la flota persa desembarcó en la bahía de Maratón, situada a unos 40 kilómetros al este de Atenas, tras el monte Pentélico. Fue una gigantesca operación anfibia, la primera de la historia de esta magnitud, y los persas se establecieron en un campamento terrestre sin prisa aparente por atacar Atenas. Los atenienses que los observaban desde lo alto de las colinas eran menospreciados por los persas, quienes ni tan siquiera los ahuyentaron. Éste fue el primer error de Datis y Artafernes, quienes dejaron que los atenienses estuvieran constantemente informados de sus movimientos. El segundo error fue consecuencia del primero: decidieron atacar Atenas por tierra con la infantería y embarcar la caballería en las galeras para desembarcarla luego al oeste de la ciudad, que quedaría así entre dos frentes; esta estrategia resultó fatal, pues los atenienses conocieron de inmediato el inicio de la larga y costosa operación de embarque de la caballería y decidieron atacar sin esperar a los espartanos.
La segunda guerra Médica
En 486 a.C. murió Darío y su hijo Jerjes le sucedió en el trono. Durante los primeros años de su reinado,Jerjes se ocupó de la represión de las revueltas de Egipto y Babilonia y se preparó para atacar de nuevo a los griegos. Envió embajadores a todas las ciudades de Grecia para pedirles <>, símbolos de sumisión. Violando el acuerdo de Corinto, muchas islas y ciudades aceptaron el vasallaje, pero no ocurrió así con Atenas y Esparta. Finalmente, en 480 a.C., diez años después de la batalla de Maratón, Jerjes decidió pasar al ataque. Reunió el más poderoso ejército que nunca se había preparado hasta entonces. Herodotolo cifra en cerca de seis millones de soldados; los datos apuntan a un cuerpo expedicionario de entre 150.000 y 350.000 hombres por tierra, unos 200.000 soldados distribuidos en 1.200 barcos de guerra y otros 3.000 en transportes diversos.
La batalla de Salamina.
Temístocles había calculado cuidadosamente su estrategia: las tropas situadas en ambas alas de la bahía debían envolver a los navíos persas y empujarlos unos contra otros para privarlos de movimiento. Según contó el dramaturgo griego Esquilo, quien participó en la batalla, los persas dispusieron sus barcos en tres líneas y atacaron al despuntar el alba. Las tres filas se dividieron en dos escuadras de tres columnas. Los griegos los esperaban en la parte más angosta del canal, donde su anchura apenas alcanza los 1.000 metros. Tal como había previsto Temístocles, cuando sus tropas envolvieron la flota de Jerjes, el caos cundió entre los barcos persas, que se obstaculizaban y chocaban entre sí, yéndose a pique muchos de ellos. La mayoría de los soldados persas no sabía nadar y, cuando caían al agua, se ahogaban irremediablemente, empujados por el peso de la impedimenta y de las armaduras que portaban.
La flota persa se desmoronó y Jerjes asistió furibundo a la masacre de sus naves. Al caer la tarde el desastre era total, y el rey persa, sin Armada, decidió que su ejército de tierra, que había incendiado Atenas, regresara a Asia, dejando a Mardonio como administrador de los territorios conquistados en Grecia. Pero el yerno de Darío fue derrotado en la batalla de Platea, lo que acabó con el sueño de los aqueménidas de conquistar Grecia.
Las guerras Médicas tuvieron una importancia psicológica decisiva entre los griegos, de tal forma que trascendieron a la historia de la civilización occidental por oponerse a lo que hubiera sido una monarquía absoluta de parte del imperio Persa, el cual hubiera acabado con la democracia y la identidad que tiene actualmente occidente se hubiera transformado a la que conocemos en oriente.
La belleza plasmada en arte.
Desde hace
siglos la belleza de las cosas, los
pequeños momentos de la vida se han plasmado
en grandes murallas, hermosas pinturas y colosales arquitecturas guiadas
por la mano de los artistas que se han dado la labor de heredarnos riqueza histórica
mediante sus obras.
Tesoros de mármol, lienzo y arcilla, piezas valiosas para
los museos y personas quienes las poseen, estructuras tan antiguas que pueden
catalogarse como maravillas del mundo, pero hechas por unos pocos de ahí proviene
una de las cosas por las cuales son costosas, porque no todos están llamados a
ser artistas en el sentido específico de la palabra. Sin embargo, según la
expresión del Génesis, a cada hombre se le confía la tarea de ser artífice de
la propia vida; en cierto modo, debe hacer de ella una obra de arte, una obra
maestra.
Pero es admirable como aun en la actualidad podemos apreciar
las grandes obras de la antigüedad. Obras que fueron construidas por manos artesanas
con poco conocimiento y con una escases de materia prima para construir, entre
las más antiguas se podrían mencionarse diversidad de ellas pero admiraremos las más importantes
para imperio Persa.
Mausoleo de
Halicarnaso.
En el 623 a. C., Halicarnaso fue la capital de un pequeño
reino en la costa del Asia menor. En el 377 a. C. el gobernante de la región,
Hecatomno de Milasa, falleció y dejó el control del reino a su hijo, Mausolo.
Hecatomno, un sátrapa bajo los persas, tomó el control de algunas de las
ciudades y distritos vecinos. Tras Artemisia y Mausolo, tuvo otros hijos: Ada,
Hidrieo y Pixodaro. Mausolo extendió su territorio hasta la costa sudoeste de
Anatolia. Artemisia y Mausolo gobernaron Halicarnaso y el territorio que lo
rodeaba por veinticuatro años. Aunque Mausolo descendió por nativos de allí,
habló griego y admiraba el estilo de vida y de gobierno griegos. Fundó muchas
ciudades de diseño griego a lo largo de toda la costa y alentó las tradiciones
democráticas griegas.
El mausoleo, en un grabado coloreado a mano diseñado por
Martin van Heemskerck (siglo XVI).
Soportó las invasiones y destrucción de la ciudad por parte
de Alejandro Magno, los bárbaros y los árabes, pero, finalmente, fue destruido
por un terremoto en el año 1404.
En 1522 los Caballeros de San Juan utilizaron los restos
para la reparación del castillo de San Pedro de Halicarnaso. Durante esta
época, se encontraron una serie de túneles, debajo de la construcción, que llevaban
a los sarcófagos de los difuntos reyes. La tumba fue saqueada por ladrones y
por eso hoy ya no quedan restos de ella.
Los arqueros de Susa
El Friso de los arqueros adornaba el famoso palacio mandado
construir por orden de Darío I (522-486 a.C), que trasladó la residencia real y
la administración del Imperio, desde Pasargada hasta Susa, la nueva sede.
Los arqueros reales conformaban el cuerpo más poderoso del
ejército persa, que se integraba con diez mil soldados. Equipados de arcos,
flechas y lanzas, hasta finales del Imperio constituyeron el núcleo mejor
entrenado de todo el potencial bélico aqueménida. Este temible grupo de
soldados componentes de la guardia real eran también llamados los "Inmortales",
porque las bajas que se producían en las batallas eran inmediatamente cubiertas
por otros hombres de gran valía, preparados y adiestrados para tal propósito.
En el Friso de Susa se les representa en hileras que se
aproximan al metro y medio de altitud. Ricamente ataviados, portan sobre el
hombro el armamento con el que eran conocidos, el arco y el carcaj, mientras
que con sus dos manos presentan las altas lanzas en gesto de saludo.

Naqsh-e Rostam
Cuatro tumbas pertenecientes a reyes aqueménidas están
talladas en la pared de roca. Están a considerable altura por encima del
terreno.
Las tumbas se conocen localmente como las "cruces
persas" por la forma de las fachadas de las tumbas. El lugar es conocido
como salīb en árabe, quizás una corrupción de la palabra persa chalīpā, "cruz".
La entrada a cada tumba es el centro de cada cruz, que se abre a una pequeña
cámara, donde el rey yace en un sarcófago. La viga horizontal de cada una de
las fachadas de la tumba se cree que es una réplica de la entrada del palacio
en Persépolis.
Una de las tumbas está explícitamente identificada por una
inscripción que la acompaña como la tumba de Darío I (r. 522-486 a. C.). Las
otras tres tumbas se cree que son las de Jerjes I (r. 486-465 a. C.),
Artajerjes I (r. 465-424 a. C.) y Darío II (r. 423-404 a. C.) respectivamente.
Una quinta tumba, inacabada, pudo haber sido la de Artajerjes III, quien reinó
como mucho dos años, pero más probablemente sea la de Darío III (r. 336-330 a.
C.), el último de los reyes aqueménidas.
Sin lugar a dudas edificaciones y pinturas magistrales que
hasta la fecha podemos conocer y que a lo largo de la vida lograron en nosotros
difundir su mensaje.
Mensaje el cual ponemos en práctica con nuestros seres más apreciados
que por circunstancia de la vida han dejado un recuerdo en las entrañas de la
familia, el cual lo hemos plasmado en
una imagen actualmente por medio de las fotografías
o los grandes mausoleos que construimos en honor a ellos, así como lo hicieron
los persas en aquellos tiempos de conmemorar y rendir honor a la valentía de
los seres caídos.
miércoles, 21 de agosto de 2013
La Biblia y Ciro El Grande.
Desde la división del reino de Israel entre los hijos del rey Salomón, hacia el año 930 a. C., los hebreos habían sido políticamente débiles, y por tanto, se habían visto prisioneros del juego político de las potencias extranjeras, y muy en particular del creciente poderío de los asirios. En 721 a. C., el reino del norte fue aniquilado por las fuerzas asirias. El reino de Judá obtuvo una prórroga, gracias a la guerra entre Asiria y Babilonia, que acabó con la entronización del Imperio Caldeo, pero cuando éste se asentó definitivamente en Mesopotamia, pudo iniciar de nuevo la agresión militarista hacia el oeste. Su rey Nabucodonosor II conquistó Jerusalén en 587 a. C., terminando con la independencia de los hebreos. Por su parte el fastuoso Templo de Salomón, el orgullo nacional de los hebreos, fue completamente arrasado. Sin duda alguna estas fueron unas de las tragedias más grandes de pueblo hebreo, la cual dio oportunidad a que un personaje se encargara de cumplir las profecías.
Los relatos cristianos hacen una mención muy representativa del rey Ciro, pero ¿cuáles fueron las profecías? y ¿cuál era el objetivo mandado por Dios para con este rey?
Para responder estas interrogantes habrá que estudiar un poco cada uno de los escritos, entre ellas están las profecías dadas por Yahvé y plasmadas en el libro de Isaías.
La profecía de Isaías afirma que Ciro declararía que tenía que reconstruirse Jerusalén y el templo. Según la Biblia, el Rey Ciro de Persia, juntamente con su aliado, Darío el Meda, invadió el Imperio de Babilonia produciendo su ruina.
· La próxima profecía confirmada por la historia se encuentra en Isaías 44:27: “Yo soy el que dice a las profundidades: “¡Secaos! ¡Yo haré secar tus ríos!” E Isaías 45:1-2 que dice: “Así dice el SEÑOR a su ungido, a Ciro, al cual tomé yo por su mano derecha para sujetar naciones delante de él y desatar lomos de reyes; para abrir puertas delante de él, puertas que no se cerrarán. Yo iré delante de ti y enderezaré los lugares torcidos; quebrantaré puertas de bronce y haré pedazos cerrojos de hierro.”
· 44:28: “Yo soy el que dice de Ciro: “Es mi pastor y cumplirá todo lo que yo quiero, al decir a Jerusalén: ‘Serás edificada’, y al Templo: Serán puestos tus cimientos.
Ciro El Grande
(Rey y siervo de Dios)
El rey de Babilonia era en aquel momento Nabónido, que había pasado buena parte de su reinado en el oasis árabe de Tema, pero había regresado a Babilonia probablemente a raíz de la amenaza de Ciro. Las campañas contra Babilonia parecen haber comenzado a finales de la década de 540 a. C. El primer hecho preciso del que se tiene noticia es la victoria de Ciro sobre los babilonios en la batalla de Opis, en el otoño de 539 a. C. Sippar se rindió, y Gobrias, gobernador persa de Gutium, entró sin batalla en Babilonia el 12 de octubre del 539 a. C., llegando Ciro varios días más tarde.
Para la conquista de Babilonia, Ciro tuvo el sustancial apoyo del sacerdocio babilonio, que estaba enfrentado con Nabónido a causa de sus reformas religiosas. A su vez, la llegada de Ciro es celebrada por la comunidad judía de Babilonia (Isaías 40-56).
Estaba claro cuál era el objetivo de Dios sobre el rey de Persia. Ciro fue uno de los instrumentos utilizado por Yahvé para liberar al pueblo judío, que si bien es cierto no estaba tan esclavizado como los estuvieron en Egipto, también se puede hacer una comparación entre los dos libertadores Moisés y Ciro El grande, en su similitud nos referimos a que ambos tuvieron la oportunidad de tener victoria ante imperios gigantes como lo era Babilonia para el rey persa y Egipto para Moisés.
Sin duda alguna Israel bíblicamente es el pueblo protegido por Dios, al que históricamente rescato de numerosas batallas por medio de mesías libertadores.
Agua de las rocas...
La vida del ser humano conlleva una serie de necesidades que por obligación se les debe satisfacer para subsistir, exigencias fisiológicas como dormir, comer, evacuar desechos y una de las más importantes la absorción de líquidos vitales para nuestra hidratación. El agua es el primer elemento líquido que el cuerpo humano necesita para dar un buen funcionamiento a nuestros órganos. En la actualidad no tenemos problemas con la búsqueda y extracción de dicho elemento el problema más común que afecta a grandes continentes es la escases de este. También es preciso mencionar que los seres humanos cuando nacemos somos 83% agua, a medida que crecemos, el porcentaje disminuye para hasta llegar a un 60% en el hombre adulto y 45% en la mujer, este porcentaje de agua es localizado en la sangre, en el sudor, lágrimas y en cada una de nuestras células por lo cual participa en todas las reacciones químicas que produce.
Las plantas por ejemplo se alimentan gracias a que este líquido disuelve minerales que se encuentran en la tierra y que necesitan para alimentarse, desarrollarse y proporcionarnos las hojas, flores o frutos que disfrutamos, en algunos animales tales como las medusas, por ejemplo, están constituidas por el 99.5% de agua, un pez lleva entre su cuerpo un 80% de agua, un elefante es 70% agua y así son miles y miles de seres vivos quienes están compuestos casi en su totalidad de agua, por lo tanto requieren de este vital recurso para poder seguir en el camino de la vida, lastimosamente no todos tenemos la genética para sobrevivir con agua salada y hay que recordar que de todo el volumen de agua en el mundo apunta a que un 97% es salada y 2% está congelada, lo cual nos deja únicamente con un mínimo 1% para abastecer las necesidades humanas de todo el planeta. La destrucción que el ser humano ha hecho por siglos no ha llevado a escasear este líquido, a diferencia de los pueblos primitivos que veían mas como reto la extracción de fluidos vitales para sus tribus.
¿Pero cómo se extraían el agua las tribus nómadas?
La habilidad del agua subterránea para disolver los minerales de las rocas y redistribuir grandes cantidades de masa disuelta tiene importantes aplicaciones en la génesis química, economía de la mineralización y trabajo geológico en general y es la clave para el transporte de materiales y calor en procesos metasomáticos. Los persas 800 A.C., desarrollaron un sistema de extracción por medio de túneles y canales que drenaban por gravedad, llamados Kanats. Hay gran número de Kanats, aún funcionando que cubren regiones áridas del sudoeste de Asia y Afganistán.
Una habilidad que dio paso a la edificacion de un gran imperio que se mantuvo hasta la conquista de Alejandro Magno en el 331 a.C., luego un ejemplo similar de supervivencia se da en los relatos de la Biblia, ejemplo que es muy cuestionado por la similitud de extraer agua de las rocas como en Persia.
(Éxodo 17)
17 Los israelitas se fueron del desierto de Sin, y se detenían en cada lugar que Dios les ordenaba. Al llegar a un lugar llamado Refidim, acamparon pero no encontraron agua, 2 así que le reclamaron a Moisés:
—¡Tenemos sed! ¡Danos agua!
Moisés les contestó:
—¿Y por qué me reclaman a mí? ¿Por qué dudan del poder de Dios?
3 Pero era tanta la sed que tenían, que comenzaron a criticar a Moisés. Le dijeron:
—¿Para esto nos sacaste de Egipto? ¿Para matarnos de sed, junto con nuestros hijos y nuestros animales?
4 Entonces Moisés le pidió ayuda a Dios, y le dijo:
—¿Qué voy a hacer con esta gente? ¡Poco les falta para matarme a pedradas!
5-6 Dios le contestó:
—Quiero que lleves a los israelitas hasta la montaña de Horeb. Allí estaré esperándote, sobre la roca. Tú adelántate, y llévate a algunos de los jefes del pueblo. Llévate también la vara con la que convertiste en sangre el agua del río Nilo. Cuando llegues allá, golpea la roca con la vara. Así saldrá agua de la roca, y todos podrán beber.
Moisés hizo todo esto en presencia de los jefes del pueblo. 7 A ese lugar le puso por nombre Meribá, que significa «reclamo», pues el pueblo le había reclamado a Dios. También lo llamó Masá, que quiere decir «duda», porque habían dudado del poder de Dios para cuidarlos.
Partiendo de estos dos ejemplos conocemos unos procesos de purificación natural del agua por medio de las piedras incluso la misma tierra, aunque al final la similitud de los textos históricos tiene diversas variables, cabe mencionar que la Biblia expresa oraciones metafóricamente y habría que resolver la interpretación para decir que Moisés hizo más que solo tocar la roca para que de ella vertiera agua, proceso menos complicado al que realizaron los Persas para extraer el liquido.
martes, 20 de agosto de 2013
La torre de babel y el Zigurat Mesopotámico.
Los textos bíblicos y la historia hablan de civilizaciones ricas en edificación de estructuras, tanto así que aun con las pocas herramientas que se contaban en esos tiempos remotos llegaron a tomar la decisión de construir templos de alturas considerables como las que tienen los edificios en la actualidad, ¿pero cuál era el objetivo de esos gigantescos monumentos? ¿Cuál es la diferencia entre la torre de babel y el Zigurats de Mesopotamia?
La torre de babel.
Génesis 11, 1-9
1 Todo el mundo hablaba una misma lengua y empleaba las mismas palabras. 2 Y cuando los hombres emigraron desde Oriente, encontraron una llanura en la región de Senaar y se establecieron allí. 3 Entonces se dijeron unos a otros: "¡Vamos! Fabriquemos ladrillos y pongámoslos a cocer al fuego". Y usaron ladrillos en lugar de piedra, y el asfalto les sirvió de mezcla. 4 Después dijeron: "Edifiquemos una ciudad, y también una torre cuya cúspide llegue hasta el cielo, para perpetuar nuestro nombre y no dispersarnos por toda la tierra". 5 Pero el Señor bajó a ver la ciudad y la torre que los hombres estaban construyendo, 6 y dijo: "Si esta es la primera obra que realizan, nada de lo que se propongan hacer les resultará imposible, mientras formen un solo pueblo y todos hablen la misma lengua. 7 Bajemos entonces, y una vez allí, confundamos su lengua, para que ya no se entiendan unos a otros". 8 Así el Señor los dispersó de aquel lugar, diseminándolos por toda la tierra, y ellos dejaron de construir la ciudad. 9 Por eso se llamó Babel: allí, en efecto, el Señor confundió la lengua de los hombres y los dispersó por toda la tierra.
La iglesia nos conduce a creer que la torre de babel fue construida con objetivos oscuros, guiados por el demonio, querían darse fama egoísmo para ellos mismos edificándose un monumento que los hiciera llegar hasta el cielo para demostrar que ellos estaban a la altura de Dios, pero lo más importante es que guiados por el mal querían evitar el linaje que traería consigo al Mesías al Salvador del mundo, la misión de la construcción de esta torre era poner la humanidad en contra de Dios, solo así evitarían que la línea pura y humilde se manchara.
Zigurats
Los zigurats fueron un tipo de templo común para sumerios, babilonios y asirios.
Los zigurats no eran el lugar en que se realizaban actos públicos o ceremonias, sino que se les consideraba la morada de los dioses. Gracias al zigurat, la gente podía estar cerca de los dioses. Sólo los sacerdotes tenían acceso al interior del zigurat para atender a las necesidades de los dioses, lo cual hacía de ellos un elemento poderoso de la sociedad.
Se ha sugerido que el zigurat era una representación simbólica del primitivo terraplén del cual se creó el universo o como un puente entre el cielo y la Tierra. Los sumerios los concibieron como un eje cósmico, un enlace vertical entre el cielo y la tierra, y entre la tierra y el mundo subterráneo, así como un enlace horizontal entre las diferentes tierras. Siete niveles representan los siete cielos o planos de la existencia, los siete planetas, los siete metales, cada uno de ellos asociado a su color correspondiente.
En total se conocen 32 zigurats; cuatro de ellos están en Irán y el resto principalmente en Irak. El último que se descubrió es el de Sialk, en Irán.
Básicamente entre la torre de babel y los zigurat es poca la diferencia, ya que se construían con fines de estar más cerca de los dioses y rendir culto, pero un punto muy importante y por el cual interviene Dios en la torre de babel es porque de no confundir sus lenguas no habría forma de detenerlos, y si su edificación hubiera dado paso a la adoración de otros dioses y a la interrupción del linaje del cual descendería el Mesías.
Origen del Idioma

Cuando los humanos nacen traen consigo una serie de retos, los cuales mediante su desarrollo serán capaces de vencer, uno de ellos es conocer un mundo lleno de personas en comunicación. Un mundo el cual se encarga de abastecer al individuo de información lingüística en sus primeros años; en sus inicios descubrimos las palabras y adquirimos la capacidad de construir frases las cuales resultan indispensables para formar nuestra conciencia, ya que hemos notado que nuestros pensamientos están llenos de palabras y los decodificamos con ellas mismas.
Históricamente no existe registros de una fecha exacta donde pudo haberse dado el primer chispazo lingüístico, tampoco se sabe si nuestra variedad de lenguas proviene de una sola como lo entendemos en monogénesis, o si al establecerse las tribus en distintos continentes se dio paso en un mismo tiempo al poligénesis . Lo que podría decirse es que en un principio gozábamos de una riqueza de 10,000 idiomas, dato que ha sido cuestionado y sintetizado hasta unos 6,000 de los cuales 3,000 están en peligro de extinción debido a las grandes absorciones de los idiomas magnates y las colonizaciones que acabaron con la identidad de inmensidades de pueblos.
Teorías acerca del origen de los idiomas.
Teoría evolucionista.
El origen del lenguaje fue producto de la necesidad del hombre primitivo para poder comunicarse, y así transmitir lo que el pensamiento daba lugar, el hombre por su naturaleza y raciocinio necesita de la comunicación con los demás y por eso comenzó a emitir sonidos que con el tiempo se desarrollaron hasta convertirse en palabras., y es por eso que el lenguaje solo puede tomar sentido en masa, por tanto para poder subsistir a las dificultades de la vida primitiva fue necesario utilizar algún tipo de lenguaje y he ahí el origen de éste, que por consiguiente llega a convertirse con el tiempo en un idioma.
Según la Biblia.
(Génesis 11,6-9)
6 Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno, y todos éstos tienen un solo lenguaje; y han comenzado la obra, y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer. 7 Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compañero. 8 Así los esparció Jehová desde allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad.9 Por esto fue llamado el nombre de ella Babel, porque allí confundió Jehová el lenguaje de toda la tierra, y desde allí los esparció sobre la faz de toda la tierra.
Pero la Biblia nos brinda otro capítulo donde se esclarece las raíz del idioma.
(Hechos 2, 2-11)
2 De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que se encontraban. 3 Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; 4 quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse. 5 Había en Jerusalén hombres piadosos, que allí residían, venidos de todas las naciones que hay bajo el cielo. 6 Al producirse aquel ruido la gente se congregó y se llenó de estupor al oírles hablar cada uno en su propia lengua. 7 Estupefactos y admirados decían: ¿Es que no son galileos todos estos que están hablando? 8 Pues ¿cómo cada uno de nosotros les oímos en nuestra propia lengua nativa? 9 Partos, medos y elamitas; habitantes de Mesopotamia, Judea, Capadocia, el Ponto, Asia. 10 Frigia, Panfilia, Egipto, la parte de Libia fronteriza con Cirene, forasteros romanos. 11 judíos y prosélitos, cretenses y árabes, todos les oímos hablar en nuestra lengua las maravillas de Dios.
La Biblia y la teoría evolucionista esclarecen el origen y el proceder los idiomas alrededor del mundo, pero ninguna de ellas explica cuál fue el lenguaje madre y por qué dio paso a los 6,000 idiomas que actualmente se reconocen.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)












